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La gran mayoría de gafas de sol que circulan en el mercado se convierten en enemigos número 1 de la calidad visual. ¿Por qué?

La dinámica de la vida moderna exige, más que nunca, el cuidado y protección de nuestro cuerpo y en especial de nuestros órganos. Entre ellos el ojo, uno de los más sensibles y fundamentales.

El hollín de los vehículos y las calderas, y los cada vez más fuertes rayos UV (Ultravioleta) provenientes del Sol, por ejemplo, obligan al uso de protección para evitar el prematuro deterioro de nuestros ojos. Y las gafas se han convertido en ese elemento indispensable para el óptimo mantenimiento de nuestra visión.

El médico optómetra Rafael Vanegas, del departamento de Cirugía Refractiva de la Clínica Oftalmológica del Caribe, explica que la gran mayoría de anteojos de sol que se ofertan en el mercado y que pueden conseguirse a muy bajo precio, solo generan una sombra, pero que el Sol sigue produciendo radiaciones que generan un efecto nocivo.

“Por ello siempre es necesario que al salir a la calle portemos gafas de sol que tengan las especificaciones técnicas para filtrar este tipo de radiaciones. Estas deben estar en el rango de los 200 a 400 nanómetros que cubren el 100 por ciento de los rayos UV en sus dos primeras categorías”, explica el médico.

Pero como no se puede cargar con un Uveometro (el equipo que mide la protección UV de los lentes oftálmicos, disponible en todos los consultorios de la Clínica Oftalmolófgica del Caribe), para determinar si las gafas cumplen con los criterios de protección, “lo ideal es adquirirlas en sitios que tengan certificación de garantía, que aseguren que la protección utilizada realmente funcione”.

La exposición a rayos solares sobre todo en las zonas tropicales y sin protección –indica Vanegas- puede generar problemas a futuro, tales como los terigios (carnosidades alrededor del ojo), cataratas y lesiones e irritación en la retina u ojos rojos.

Por ello, “la prevención es clave para evitar un daño en nuestra visión”.

Tenga en cuenta:

– Desconfíe de las gafas que se compran en revistas o tiendas de accesorios, pues por lo general estas cumplen un fin estético y no de protección.

– Es ideal acercarse a profesionales de la oftalmología para el asesoramiento en la compra de este tipo de gafas.

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