[frame align=”left”] Este corte de la córnea muestra los anillos intracorneales dentro del espesor de la misma produciendo un efecto de moldeado de su superficie.[/frame] Quizás usted nunca haya oído mencionar esta palabra a menos que sea una de las cada 100.000 personas que padecen esta condición de la córnea y el oftalmólogo se lo haya detectado en un examen de rutina.

Cuando está muy incipiente, es difícil de diagnosticar solo con un simple examen optométrico u oftalmológico y es necesario realizar exámenes especializados de topografía corneal, medir el espesor de la córnea y medir curvas de elevación.

¿Qué es el queratocono?

El término proviene de dos palabras que significan Keratus; del griego: córnea y konus: cono. Es una condición no inflamatoria, en la cual la córnea no es redonda sino que toma una forma irregular con una protuberancia cerca del centro de ella en forma de cono que deteriora severamente la calidad y la cantidad de la visión. Paralelo a esto la córnea se adelgaza en el sitio donde está el cono y si no se toman medidas se puede llegar a perforar.

La progresión de la enfermedad es relativa a la edad del paciente y al tiempo del inicio, que normalmente se da en segunda década de la vida. Entre más temprano se inicie la deformación corneal, más rápida y grave es la evolución.

Esta enfermedad es siempre bilateral y usualmente asimétrica, lo que significa que afecta a ambos ojos, de los cuales uno tiene mayor compromiso visual.

¿Cuáles son los síntomas?

En los inicios de la enfermedad algunos pacientes pueden ser asintomático y su diagnóstico se podría realizar en un examen oftalmológico u optométrico de rutina.

En casos más avanzados, su principal síntoma es la pérdida progresiva de visión que no se corrige adecuadamente con gafas, intolerancia a la luz (fotofobia), irritación ocular, intolerancia a los lentes de contacto y rasquiña ocular .

¿Cuál es la causa?

El queratocono es una condición hereditaria y progresiva. No distingue razas o sexos. Su inicio normalmente ocurre durante la pubertad. Un número importante de casos se han relacionado a otras enfermedades como los fenómenos alérgicos (conjuntivitis alérgica) y el síndrome de Down.

¿Cómo se trata?

El manejo de esta enfermedad se realiza con: anteojos o gafas en fases tempranas. Lentes de contacto duros o rígidos cuando las gafas ya no funcionan para mejorar la visión. Implante de anillos intracorneales cuando existe intolerancia a los lentes de contacto y cuando la enfermedad se encuentra moderadamente avanzada y trasplante de córnea en estados muy avanzados. El trasplante de córnea, que se deja como última opción curativa, se puede realizar cambiando todo el espesor de la misma (injerto penetrante) o cambiando solo una parte del espesor de ella (injerto lamelar).

[frame align=”left”]Paciente operado en el que se observan los anillos intracorneales.[/frame]

¿Qué son los anillos intracorneales?

Son prótesis compuestas de segmentos de polimetilmetacrilato (PMMA) semicirculares de 5 mm de diámetro con espesores diminutos que varían entre 0.15 a 0.35 mm. Están aprobados por la FDA y tienen más de 15 años de estarse realizando con éxito. El anillo o segmento es hecho en acrílico, el cual es el mismo material usado por más de 50 años en la manufactura de lentes intraoculares para la cirugía de catarata. Son perfectamente tolerados por el organismo, biocompatible dentro del tejido corneal y sin riesgo de rechazo. Es, por lo tanto, una moderna y segura alternativa de tratamiento para el queratocono, el cual es su principal indicación quirúrgica.

¿ Para qué son los anillos?

La implantación quirúrgica de anillos intracorneales es una técnica útil para corregir las deformaciones de la córnea causadas por enfermedades como el queratocono y otras alteraciones. Así como también para reducir defectos en altas miopías, astigmatismos y adelgazamientos de la córnea (ectasias) producidas por cirugías refractivas previas. Fueron desarrollados en Estados Unidos y reciben el nombre de ‘Intacs’ (segmentos intracorneales).

¿Cómo es la cirugía?

La técnica consiste en la implantación de uno o dos segmentos semicirculares de acrílico en los 2/3 de profundidad de la córnea, con la intención de modificar la curvatura corneal, aplanándola y dándole perfil regular, intentando acercarla a la normalidad y de esta forma retrasar y estabilizar la progresión del queratocono.

¿Cómo se realiza?

La cirugía se realiza en una sala de operaciones con todas las precauciones de asepsia. Tiene la ventaja adicional que se hace con anestesia local (en gotas). El procedimiento es totalmente indoloro, con una duración aproximada de 15 minutos y de tipo ambulatorio, con una incapacidad máxima de 2 días. Es una técnica reversible, la cual puede ser ajustada en caso de una corrección inadecuada, al remover el anillo, sin causar daño.

El paciente que es sometido a la cirugía de anillos, previamente tiene que haber cumplido ciertos requisitos, entre los cuales se encuentra un exhaustivo estudio clínico oftalmológico y una serie de exámenes entre los cuales se encuentra la paquimetría y topografía corneal, que son, entre otros, de vital importancia para la realización del procedimiento y nos permite clasificar el grado de evolución de la enfermedad.
Debe entonces practicársele sin excepción a todo paciente que se va a someter a cualquier procedimiento de cirugía refractiva.

Ventajas

* Alta tasa de satisfacción y mejoría de la visión
* Reversible y reajustable
* Rápida rehabilitación visual
* Anestesia local
* Estabilización de la progresión del cono.
* Se evita el riesgo de un trasplante de córnea

Conclusión

Esta técnica quirúrgica es una alternativa más que ofrece resultados satisfactorios para pacientes que padecen córneas irregulares queratocono y que tenían como única opción curativa un trasplante de córnea. El oftalmólogo tiene que ser entrenado y certificado por la casa fabricante para poder tener acceso a los anillos.