ACLARANDO REALIDADES SOBRE LAS CATARATAS

¿Es su visión borrosa o nubosa?  ¿Le parecen los colores apagados o sin vida?  ¿Ya no le sirven sus anteojos? ¿Le parece que la luz artificial o la luz natural son excesivamente brillantes o deslumbrantes? ¿Ha disminuido la calidad de su visión nocturna o ve coronas alrededor de las luces?
Si está experimentando uno o más de estos síntomas, es posible que tenga cataratas, una borrosidad en la lente natural del ojo que nos afecta muchos a medida que envejecemos. Las cataratas son la causa principal de la pérdida de la visión en adultos mayores de 54 años.
Afortunadamente, vivimos en tiempos en los que la corrección de cataratas es relativamente simple y los resultados pueden ser extraordinarios. Con los avances modernos, muchos pacientes gozan de la mejor visión de su visión de su vida.

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas son consecuencia de un cambio natural que se produce en interior del ojo, un enturbiamiento gradual que con el tiempo puede hacer que su vista se vuelva menos aguda.
El ojo funciona de manera muy similar a una cámara, y al igual que una cámara, depende de un lente transparente (el cristalino) para enfocar correctamente las imágenes. Un cristalino saludable y transparente absorbe la luz y la enfoca correctamente sobre la retina (la parte posterior del ojo), y en consecuencia brinda una imagen nítida y clara.
A medida que envejecemos, las proteínas del cristalino comienzan a aglutinarse y forman grupos opacos. Con el transcurso del tiempo, estos grupos de proteínas tarde o temprano enturbiarán el cristalino, lo que causará que pase una cantidad significativamente menor de luz. La pequeña cantidad de luz que logra pasar a la retina está difusa o dispersa, lo que deja la visión fuera de foco. Estos grupos de proteínas también pueden cambiar la coloración del cristalino, que normalmente es transparente, y teñirlo de un tono parduzco que afecta la percepción del color.